Hervé Falciani: Informático colaborador del CNI (Servicios secretos españoles), gracias a la llamada “Lista Falciani” que puso a su servicio.

La “Lista Falciani” es un conjunto de bases de datos que Hervé Falciani robó mientras trabajaba como informático en el banco HSBC, en Suiza.

A través de esta “lista” se puede averiguar la actividad económica en el banco de diversos sospechosos de evasión fiscal. El fisco español logró recuperar 260 millones de euros gracias a los datos encontrados en ella, que permitieron descubrir las actividades defrudatorias de, por ejemplo, varios implicados en la “Trama Gurtel” como Francisco Correa, o del presidente del Banco de Santander, Emilio Botín.

La historia de la “Lista Falciani”

En 2008, Hervé Falciani trabajaba en mejorar la seguridad informática de la delegación del banco británico HSBC en Ginebra (Suiza). Suiza permite el secreto y la opacidad bancaria, de esta manera facilita actividades que pueden ir desde la ingeniería financiera para evadir impuestos, hasta la ocultación y lavado de dinero procedente de organizaciones criminales.

Conocedor de esto, Falciani pensó que sería un buen negocio hacerse con los datos de la actividad financiera de los clientes del banco y venderlos, dando por seguro que entre ellos habrían muchos delincuentes. Se podían vender a los interesados en conocer los movimientos de la competencia o a bancos de la competencia dedicados a lo mismo que HSBC. De esta manera, gracias a la oportunidad de acceso a los sistemas informáticos del banco que le daba su trabajo, fue haciendo copias de las bases de datos en discos duros externos.

Las bases de datos son independientes para evitar que se relacione a los clientes con su actividad, pero mediante “data mining”, Falciani, logra relacionar nombres y actividad, de tal forma que solo él conoce la forma de hacerlo. Solo él sabe manejar la “lista”.

En 2008 viajó a Beirut (Líbano) con el material sustraído y lo ofreció a la competencia de HSBC, pero alguien de los que recibieron la oferta, consideró que Falciani, en realidad, era un peligro y lo denunció a las autoridades suizas que, tratando de proteger a la principal y lucrativa “industria” del país, lo denunciaron por robo de datos y emprendieron las acciones para su detención.

Falciani huye a Francia, la justicia suiza emite orden de detención contra él, y la policía francesa lo detiene. Es entonces cuando Falciani, muestra siete nombres de la lista que sospecha que han defraudado al fisco del país, anunciando que tiene muchos más. Esto despierta el interés de las autoridades y del servicio secreto francés, que se dan cuenta de que Falciani puede ser útil.

El servicio secreto francés se pone en contacto con el alemán, el italiano, el estadounidense y el español para decirles que tienen información sobre los defraudadores de todos estos países.

Pero en la “Lista Falciani”, no solo hay información sobre simples defraudadores, también están en ella peligrosos criminales, narcotraficantes, terroristas y asesinos a los que no les gusta esta situación.

Pasado un breve tiempo, desde los servicios secretos estadounidenses, se avisa a Falciani de que tienen la información de que hay personajes de su lista que le quieren matar y que debe de huir de Francia.

Ante esta situación el CNI (Servicio secreto español) se pone en contacto con Falciani para organizar su llegada a España. Acuerdan que, a cambio de su colaboración con la justicia española, le pagarán un sueldo y le darán protección, inicialmente en la cárcel (es el paso requerido para justificar que no se está protegiendo a un delincuente buscado por Suiza y para asegurarse de que su información es útil para España y de que va a colaborar) y posteriormente un juez lo pondrá en libertad.

El 1 de julio de 2012, Falciani llega a Barcelona en barco para poder ser detenido en la aduana. Es encarcelado y posteriormente, una vez ha demostrado que es digno de confianza, es puesto en libertad por la Audiencia Nacional, tal como se había sido acordado.

La Audiencia Nacional decreta su libertad el 17 de diciembre, en su veredicto no solo exculpa a Falciani de los delitos de los que se le acusa desde Suiza, también declara que es el HSBC quien realiza actuaciones delictivas de carácter incluso penal y el estado suizo las ampara.

Falciani ha colaborado en, por ejemplo, la investigación de la “Trama Gurtel”, la “Operación Campeón” o el caso de las ITV en Cataluña.

La detención

El 4 de abril, Falciani es detenido, el Ministerio del Interior explica que es cumplimiento de la orden llegada desde Suiza el 19 de marzo pero, al día siguiente, desde Suiza se desmiente al ministerio, diciendo que no enviaron niguna orden ese día. La orden era del 3 de mayo del 2017.

Desde 2017 Falciani no fue detenido, al contrario, el juez José de la Mata llamó a todos los integrantes de la cúpula del HSBC a declarar como investigados. Durante todo este tiempo, Falciani ha estado participando en actos junto al ministro Zoido, altos cargos de la Policía y la Guardia Civil así como magistrados de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo.

Solo cuando Marta Rovira y Anna Gabriel han pasado a residir en Suiza, Falciani ha sido detenido para ser entregado a las autoridades helvéticas.

La puesta en libertad

Desde Suiza se anuncia que no accederan al intercambio de Falciani por nadie, mientras, el magistrado de la Audiencia Nacional, Diego de Egea, desoyendo la petición de prisión incondicional que realizó la Fiscalía, el jueves lo dejó libre con prohibición de salir de la localidad en la que reside, retirada de pasaporte y la obligación de presentarse todos los lunes en el juzgado más cercano a su domicilio.