7 de diciembre del 2009
La Pena de Muerte
Texto y Video:
Eloy de Mateo
Siguiente >>
Juan Melendez fue condenado a muerte por asesinato.
Estuvo 18 años en una cárcel de Florida esperando el día de su ejecución. Finalmente, nuevas pruebas demostraron su desvinculación con el crimen del que se le acusaba y fue puesto en libertad.
Tras todo este tiempo, el estado de Florida le dio 100 dólares, ninguna disculpa y lo puso en la calle.
Juan Roberto Meléndez, actualmente, se dedica a trabajar con jóvenes de alto riesgo en una finca de plátanos, en Puerto Rico.

Allí les enseña a trabajar la tierra y les aconseja en el camino de retirar de sus vidas todo aquello que les puede ser perjudicial, que atente contra su salud, su tranquilidad o su dignidad.

Lo que le ha llevado a realizar esta actividad es el haber sido el 99 condenado a muerte que se ha salvado de la pena capital, en Estados Unidos desde 1973.

Tras 17 años, ocho meses y un día en el corredor de la muerte de una cárcel de Florida, se probó su inocencia, se descubrieron nuevas pruebas que lo desvinculaban del asesinato de Delbert Baker, el dueño de una escuela de cosmetología, que fue muerto durante un intento de robo el 13 de septiembre de 1983.

Meléndez, quedó libre. De ser un sentenciado a muerte durante 18 años, pasó a ser no culpable, que es el término que en Estados Unidos se utiliza para decir que el acusado es inocente.
Juan Meléndez en Barcelona el 30-11-2009 Video: Report Fotografía
Como fue el caso:
Juan Meléndez, viaja por todo el mundo explicando su caso y tratando de abrir los ojos de las personas a la injusticia que es la pena de muerte. Sus conferencias siempre las empieza con la frase "Fui condenado a muerte por un crimen que no cometí" y, a partir de aquí, empieza a explicar su historia.

En 1984, se convirtió en el preso 6446 tras haber sido acusado del asesinato de Delter Baker.

El Lunes se seleccionó al jurado, el Martes el jurado fue instruido sobre como actuar en el juicio, el Miércoles la fiscalía presentó sus pruebas, el Jueves terminó el juicio y el jurado lo declaró culpable, el Viernes el juez declaró la pena de muerte.

Sin embargo, existía una cinta, en la que el verdadero culpable confesaba el asesinato, una cinta que no se presentó al juicio y que demostraba que el asesino no era Meléndez.

Casi 18 años mas tarde y tras cuatro apelaciones, apareció, entre otras cosas, la cinta olvidada y la jueza Bárbara Fleischer, tras estudiar el caso, en un expediente de setenta y dos páginas, en el que señalaba las irregularidades cometidas en el juicio, anuló la sentencia.
Siguiente >>